Andrología en el CEERH

La Andrología estudia, explora, investiga y trata cualquier aspecto relacionado con los problemas del aparato genital masculino. Siendo los más frecuentes los trastornos de erección, eyaculación y la infertilidad.

Estudio del varón infértil

Una detallada historia clínica y la exploración física tanto general como genital permite al Andrólogo hacer un diagnóstico al problema del varón infértil, así como orientar el posterior tratamiento.

En el CEERH contamos con las principales técnicas para ello, como son:

 

La Espermatobioscopía directa (EBD).

El análisis seminal o EBD es la piedra angular en la que descansa la valoración, diagnóstico y pronóstico del varón de la pareja con problemas de infertilidad. El estudio comprende la Evaluación Fisicoquímica del Semen: volumen, ausencia o presencia de coágulo, aspecto, licuefacción y pH; la Evaluación Microscópica del Semen: concentración, movilidad, viabilidad y morfología espermática; y la Evaluación de otros componentes celulares: leucocitos, células inmaduras, células epiteliales, detritus celulares, bacterias, zonas de aglomeración y aglutinación, que en su conjunto nos dan indicios sobre probables procesos infecciosos, inflamatorios o inmunológicos. Basado en el Manual del Análisis de Semen (OMS, 2010).

 

Análisis y valoración de las hormonas sexuales masculinas

Este perfil determina la concentración de las hormonas androgénicas necesarias para una adecuada salud en el hombre. Estas hormonas influyen en el estado emocional, la función sexual, la fuerza y la masa muscular, la energía, la salud cardiovascular, la integridad de los huesos y la capacidad cognitiva en el varón.

 

Estudio genético (Cariotipo)

El cariotipo es un examen que se hace para identificar anomalías cromosómicas como causa de una malformación o de una enfermedad. En particular, la incidencia de anomalías cromosómicas, en varones con baja cuenta espermática o pacientes estériles, es superior que en la población general, siendo más frecuentes las alteraciones de los cromosomas sexuales tanto en hombres como en mujeres. El examen generalmente puede realizarse con una muestra de sangre, aunque también se realiza en la médula ósea, líquido amniótico o en material de aborto o restos embrionarios.

 

Estudio genético (Fragmentación del DNA)

En los últimos años la integridad del DNA contenido en el espermatozoide ha sido uno de los aspectos más estudiados y controvertidos en el estudio del varón infértil concluyendo la posibilidad de que en el espermatozoide exista un cierto número de rupturas de DNA, cuyo origen puede ser muy diverso pero que al fin, esas anormalidades pueden afectar el potencial fértil del varón.

 

Aspiración de epidídimo y biopsia testicular

Anteriormente a los pacientes diagnosticados con factor masculino severo se les daban pocas esperanzas de poder procrear un hijo con su propio semen. Gracias al desarrollo de la técnica de ICSI (inyección intracitoplásmica del espermatozoide al óvulo) esta situación cambió ya que solo se necesita un espermatozoide por óvulo para llevar a cabo la fecundación in vitro.
Sin embargo aún existían un grupo de pacientes (azoospérmicos), en donde la única posibilidad terapéutica era la microcirugía para intentar restaurar la permeabilidad de la vía seminal. Gracias al desarrollo de las técnicas de recuperación espermática fue posible la obtención de espermatozoides directamente del epidídimo o del testículo. Estas pruebas son técnicas quirúrgicas que nos van a informar si la producción de espermatozoides funciona de forma normal en el testículo, o si existe una patología y que la producción de espermatozoides no existe.